EJEMPLOS. Ayer, en su discurso ante el mundo, en la Asamblea General de la ONU, el presidente Ricardo Martinelli dijo: “los gobiernos del mundo tenemos que centrarnos en elevar los niveles del debate”. A punta de “pajarito”, “corrupto”, “opo”, “esquizofrénico” y “evasor de impuestos”... “vamos bien”.
BURLA. La Presidencia volvió a enviar a los medios la lista incompleta de la delegación de un viaje oficial. Para la ida de Martinelli a Nueva York omitió el nombre de Ricardo Francolini. Si no están haciendo nada malo, ¿cuál es la necesidad de esconder las cosas?
LUJO Y ESPLENDOR. La expresidenta Mireya Moscoso apareció ayer en la TV criticando a Varela sin tocar a Mimito Arias, con un prendedor de Chanel colocado en la solapa. Bueno, ella dijo que no podía andar andrajosa, ¿no?
´LENGUA LA TRABA´. El diputado Raúl Pineda, que volvió al ojo de la tormenta el lunes, dijo ayer que está dispuesto a someterse a la “prueba del polígono” o a la que sea para demostrar que no tuvo nada que ver con el asesinato de Juan Messina. ¿Ese es el nivel que hay entre los padres de la patria? Ayúdalos, Calderón.
´SHOW´. Un ciudadano de nombre Germán Meléndez, que se vendió como independiente y dijo dedicarse “al día a día”, presentó una propuesta ante la Asamblea que busca prohibirles a los partidos quitarle la postulación a un candidato que haya resultado vencedor en primarias. Dijo que el martes iba caminando “por ahí” y se le “ocurrió” la idea. ¿Por qué no presentó la súper idea como ley Pineda?