BUEN SALTO. Giselle Burillo, la precandidata presidencial del “en panga style”, anda lamentándose de que su baja popularidad en las internas de la locura se debe a su largo pasado en el Partido Revolucionario Democrático. Bueno, mientras tuvo el estómago lleno y gozó, no se quejó. Cuidado y en su oficina se le aparece Noriega, a ver si se atrevería a decir lo mismo.
MIMO. Luego de que José Miguel Alemán le sacara la tabla a Alejandro Pérez por estar inventando el boicot a la candidatura de Juan Carlos Varela, el expanameñista desapareció del radar. ¿O le hizo el mandado al titiritero o los 10 mil dólares que recibió de la partida discrecional de Martinelli para una banda gástrica, se los gastó en un bozal?
RETO. Abraham Martínez, el campeón del transfuguismo panameño y ahora diputado inmobiliario, dice que no ha podido responder a las publicaciones sobre su buena suerte después de que saltó a CD, porque está fuera del país. ¿Y cómo se enteró de que en las notas se habla de él? Bueno, parece que está en la luna, porque en el reportaje aparece su versión. Otro cambio más.
CAPOTAZO. Después que no había fondos para el Ángel guardián, ahora se reparten de a dedo. El Mides contrató, de manera directa, por $1.7 millón a Medical Supplies Company Corp., para que aplique la encuesta de vulnerabilidad y sistema integrado del programa. Ojalá no sea como los cuchillos de la última vez.