¿VENDIDO? Raúl Pineda parece estar en el punto más alto de su negociación político-partidista. Ayer participó en la reunión de bancada de CD. Eso, sumado a que presentó el proyecto para aumentar el impuesto al licor, votó a favor de la segunda vuelta, y casi nunca está en el pleno para la votación. ¿Con quién está? Que se defina de una vez por todas.
EJEMPLO. Obama pidió a los líderes del Congreso ser humildes, porque “los más poderosos debemos ser también los más humildes”. Alguien debería enmarcar ese mensaje y dárselo a Chello Gálvez, que ha pedido respeto para la “majestad” de su cargo, siendo él quien más lo irrespeta.
DUDA. Marylín Vallarino, amiga de Lourdes Castillo, desistió de su proyecto para las estudiantes embarazadas. ¿A cambio de qué habrá soltado su súper idea?
VIAJERO. Ahora que Martinelli no está en campaña para sentarse en la silla presidencial, seguramente su destino en estos carnavales no será Azuero. Nos perderemos de verlo saltar de colchón en colchón frente a las cámaras de La Cáscara, como cuando quería ganarse a los votantes más jóvenes en 2009. ¿A dónde se irá este año? ¿A Disney o a un viaje por el Caribe? Cualquiera que sea el destino, que tenga cuidado con los white sharks.
SACO DE SAL. Con los resultados del juego del miércoles, en el que estuvieron Martinelli y Laura Chinchilla, ya quedó claro quién es el salado. Para los próximos partidos, aunque sean eliminatorias internas, mejor es que no vaya ni twitee.
SALVADOS. Hablando del juego, qué bueno que no se fue la luz, porque ya Javier Tejeira había anunciado que si la línea se recalentaba, le cortaría la luz a los palcos por ser los que más consumen. Muy divertido hubiera sido que al palco presidencial le apagaran la luz. ¿O es que la medida no aplicaba para el big boss?
