DEJA VU. La Organización Mundial de la Salud dijo que “considera especulativas las declaraciones sobre el presunto origen del coronavirus en un laboratorio chino, realizadas por el gobierno de Estados Unidos, que no ha presentado específicamente ningún dato o evidencia que sostenga sus denuncias”. Lo cierto es que científicos importantes de varias partes del mundo parecen estar de acuerdo con el organismo. Verdaderamente que el presidente gringo nos recuerda a un huésped de Las Garzas, cuyo nombre es preferible no recordar.
CARBÓN LE DICE A PAILA. El vocero del innombrable exigió la renuncia del director de Organización Mundial de la Salud, porque dice que la credibilidad de esta organización “quedó severamente lesionada en la declaratoria de pandemia”. Si va a pedir renuncias por falta de credibilidad, él mismo debería dejar la vocería de su jefe, porque si hay alguien con falta de credibilidad es él.
¿CREDIBILIDAD? Y si la falta de credibilidad es la firma del vocero, qué les parece que el innombrable esté pidiendo que envíen a casa a Luis Cucalón, porque, según dice, tiene cáncer y enfisema. ¿Acaso debemos creerle eso después de haber pasado dos años en un cuarto de hospital sin enfermedad alguna? Señor innombrable, si le quiere creer, eso es asunto suyo. Además, debe hacerlo, después de todo, fue uno de sus más fieles títeres.
PENDIENTE. La Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información tiene mucho trabajo por hacer. No solo debe revisar el sitio PanamaCompras, sino también los de varias instituciones, entre ellos, el de la Asamblea Nacional, cuya última actualización es de hace más de dos meses. O, ¿acaso la pandemia es excusa para la falta de transparencia? Antai, ¿para cuándo?
SINCARRIZO. El domingo por la noche el sonido ensordecedor del toque de pailas se hizo sentir en casi toda la capital. En redes circularon desde temprano invitaciones para protestar de 7:00 p.m. a 7:15 p.m., y pedirle la renuncia al cargo al Ministro de la Presidencia, Gaby Carrizo. Lo curioso es que casi en paralelo también surgió otra invitación para sonar las pailas a la misma hora, pero en agradecimiento al cuerpo médico que combate la pandemia. ¿Miedo?