POCO IMPORTA. Como para confirmarnos que vive en Lalalandia, el presidente Laurentino Cortizo aseguró ayer que después de dos años y medio de estar sentado en su taburete de Las Garzas no sabía cuál era su salario como presidente. Con semejante argumento, lo único que ha quedado en evidencia es la verdadera razón por la cual el país anda sin rumbo. Si hasta ahora es que se interesa en saber cuánto él gana, que le va importar lo que nos roban alcaldes y representantes.
REPETIDO. El padre del proyecto de ley que crea seis nuevos corregimientos en Coclé, el perredista Daniel Ramos, se quejó amargamente ayer en el pleno de la Asamblea Nacional por las críticas a su iniciativa. Para variar, culpó a los medios de comunicación. Como si no supiéramos que lo que buscan es darle empleo a otros seis caciques con una serie de privilegios que pagarán los contribuyentes: salario, vehículos, gasolina, gastos de representación y movilización y dietas. ¿Qué pretende? ¿Que aplaudamos la sinvergüenzura?
TROPIEZO. Otro que no da pie con bola es el alcalde capitalino, José Luis Fábrega. En un momento de iluminación divina, decidió volver al sistema de citas para retirar las placas de circulación vehicular. Ojalá que haya aprendido de sus errores, que han sido muchísimos, y que deje de reinventar la rueda cada vez que decide implementar algún cambio. Aunque, como dice el dicho, “El hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra”.
BASTA YA. El hastío de la población llegó al límite. La frustración de ciudadanos frente a la poca acción de las autoridades empieza a tener desenlaces de violencia entre manifestantes y terceros afectados. El presidente, que ya sabemos que vive en otro planeta, sigue sin enterarse de nada; los diputados, alcaldes y representantes están más ocupados llenándose los bolsillos que trabajando. Y los ministros y directores de entidades públicas, viendo cómo justifican su incompetencia. Esto solo es el principio de una escalada, porque ya hasta a los que no les importa nada, han empezado a quejarse.

