AFUERA. La OFAC ha retirado de su lista sancionatoria los nombres de un infame panameño y de su esposa. Se trata del fallecido exdictador Manuel Antonio Noriega y de Felicidad Sieiro de Noriega. También retiraron a alias Pacho Herrera y Don Chepe, cabecillas del fenecido Cartel de Cali. Para algunos, eso de que “hasta que la muerte nos separe” es tan solo un eufemismo.
BOLA. El ministro Juan Pino negó su salida del Gabinete. No sabe de dónde surge el rumor de que se va del cargo, pero reconoció que “a muchos no les ha gustado que haya presentado el proyecto de extinción de dominio”. Para que esa respuesta fuera útil, tendría que haber dicho los nombres de los “muchos” disgustados con su propuesta.
LUZ. La CSS, finalmente, reconoció lo que médicos, científicos y la propia OMS han advertido por meses: que la hidroxicloroquina y la ivermectina no tienen ninguna eficacia en el tratamiento de la Covid-19. Aunque esto es sabido desde hace rato, el Minsa gestionó hace un mes la compra adicional de un millón de tabletas de ivermectina, por $310 mil. Es inadmisible cómo juegan con la salud de la gente, solo para favorecer a un proveedor.
MUTIS. Aquí teníamos rato de no saber de Nito Cortizo. La última vez que lo avistamos, fue en los actos del 20 de diciembre. Finalmente, el miércoles compareció en el Gabinete. Es preocupante que no se sepa qué hace el presidente. Manejando un país así, jamás va a tener idea de asuntos como los medicamentos para pacientes con Covid-19, el gasto público, la delincuencia, la reactivación económica o el salario mínimo. Por cierto, hoy es el último día para fijar el salario mínimo de los próximos dos años y no hay acuerdo entre las partes. Tic toc…
2022. Algunos tienen la costumbre de despedir el año lanzando fuegos artificiales, comiendo uvas o quemando muñecos que representan lo mejor y lo peor de los últimos 365 días. Así vemos que, camino al interior del país, se aprecian figuras que personifican a una rata, al coronavirus, al técnico de la selección de fútbol, a los personajes de El Juego de Calamar y a un expresidente de la República, entre otros. La novedad no es que hay gente con ganas de estallar muñecos que se asemejan a Martinelli, sino que quieren acabar para siempre con la infame andadera. La habrán tomado del tinaco de Plaza Ágora. Que el bien triunfe sobre el mal en el 2022, es nuestro deseo.

