JAMÓN, JAMÓN. Los jamones picnic, boston butt y tipo bolita, los tercios de pierna y los pavipollos que reparte el IMA este año costaron $20.8 millones. Todos los proveedores son productores panameños. Por lo menos, esta vez la plata no es para alimentar a los invitados de la clausura del Pacto del Bicentenario, sino a personas de escasos recursos.
ENTREGA. A propósito de jamones, el Gobierno Central inició el reparto a las juntas comunales. A la de Don Bosco, donde hay 17 mil familias, le tocaron 800 piezas. Ante la imposibilidad de entregar un jamón por familia, el representante de ese corregimiento, Willie Bermúdez, delegó la mezquina tarea a los trabajadores sociales, iglesias y Club de Leones. Tonto no es.
‘POBRE’. De acuerdo con la diputada Mayín Correa, Martinelli es víctima de una “campaña inmunda”, orquestada por TVN, Telemetro y La Prensa. Por eso, “lo menos que puede hacer el pobre” es presentar demandas civiles contra los periodistas y medios. “En otros países, cogen un revolver”, alegó. Algo así dijo Roniel Ortiz, abogado de Martinelli, que en abril pasado señaló que “en México, la lista de esos periodistas, que les gusta estar metiéndose en cosas que no les interesa, cómo va creciendo cada día, como son asesinados”. ¿Acaso esta gente quiere que suceda algo así en Panamá? Nada bueno puede salir de afirmaciones como esas.
MENTIRA. En su perfil de Twitter, el alcalde capitalino, José Luis Fábrega, afirma lo siguiente: “Trabajo por una ciudad limpia, inclusiva y verde”. Definitivamente que el papel, o en este caso el Twitter, aguanta de todo, porque si algo ha caracterizado la gestión de Fábrega es precisamente lo contrario: proyectos de construcción faraónicos, el intento de destrucción del Parque Norte y hasta la construcción de otro mercado del marisco... pero de limpieza, inclusión y reforestación... nada de nada. Qué tal un paseíto a pie por las aceras, si es que existen, de los principales barrios de la ciudad es suficiente.

