FAVORCITOS. Yanibel Ábrego parece que cuenta con amigos marcianos. Ayer, cuando el abogado Ernesto Marchosky fue a presentar una denuncia contra la diputada por los contratos que hizo durante su presidencia en la Asamblea Nacional (2017-2019), en la Secretaría del Órgano Judicial le pusieron varios peros. Si querían ayudarla, debieron disimular, al menos un poco, porque lo que pasó después es todo un auto sarcasmo.
PRUEBAS. Resueltos los primeros obstáculos, el funcionario de la Corte se retiró al fondo de su oficina y regresó 10 minutos después para decirle a Marchosky que, para recibir su denuncia, era necesario que aportara una certificación oficial que pruebe que Ábrego es funcionaria. La que debería probar que es diputada es ella, pero que este señor no sepa que ella tiene ese título…. ¿O es que vive en Marte? Luego, a pesar de que la denuncia aportó el domicilio de la diputada en la Asamblea, el marciano le dijo que no, que él que quería la dirección de su casa y su teléfono personal. Tal como se comportó ayer, probablemente él sabe de memoria ambos datos y desde ya también sabe cómo acabará esa denuncia. ¡Bárbaros!
GORDITO. Sarai Blaisdell, abogada de uno de los acusados por el homicidio del subdirector del Registro Público, pretende cobrar la recompensa que ofrecía la Policía por la captura de su cliente. Ni siquiera hizo la gestión subrepticiamente: públicamente ha reclamado la plata, dice ella que para entregarla a los niños pobres, con leucemia, con problemas de drogadicción, etc., etc. ¿Se puede representar a una persona buscada por las autoridades y luego tratar de cobrar un premio por acompañarlo? Si esa no es una violación al código de ética para el ejercicio de la abogacía, entonces ese documento es letra muerta.
‘UPDATE’. El tal alias Kike tendrá su audiencia de alegación mañana jueves 2 de diciembre. En esta audiencia el inmate podría declararse culpable. Mientras tanto, su hermano Rica sigue en Guatemala esperando se completen los trámites para su extradición a Estados Unidos, que se han retrasado para la otra semana.

