CONDENADO. El contrainterrogatorio al testigo Popi Varela estuvo a cargo de Sidney Sittón, uno de los tantos abogados del cuasi bufete que ha montado Martinelli, como parte de su defensa. El año pasado, un juez civil condenó a Sittón a pagar $61 mil a Varela por calumnia e injuria. Que lo hayan puesto ahora a interrogarlo como testigo, es casi un acto de revictimización.
BANDOS. El loco ha reiterado que le meterá “su suplamocos” a Juan Carlos Varela en cuanto se lo encuentre por ahí y que de eso están avisados los agentes del SPI asignados a su custodia y la de su antecesor. ¿Se imaginan eso? El director del SPI debería estar pidiendo ya una boleta de alejamiento entre los agentes que custodian a los dos bandos que estarían implicados en este puñeticidio.
BOTELLAZO. Lo ocurrido con Popi Varela debería ser una advertencia para las juezas del juicio oral seguido a Martinelli. ¿Se imaginan lo que podría ocurrir cuando le toque el turno de declarar a Balbina Herrera? A Herrera ya le lanzaron una vez una botella de agua y le dedicaron varios insultos, en una de las audiencias intermedias en la Corte Suprema de Justicia. ¿Qué le irán a tirar ahora? ¿Una de las pachitas que sacaron del supermercado?
EL REY. Y hablando del Super 99, por mandato divino sacaron de sus despensas todos los productos fabricados por Varela Hermanos, incluyendo el Seco Herrerano, Ron Abuelo y Gin Caballito. Una decisión similar se tomó con los diarios La Prensa y Mi Diario, que desde hace más de un año no se venden en dichas tiendas. Parece que esta gente cree que porque ellos no los venden la gente va a dejar de consumir Seco o de enterarse de sus pillerías. Que le siga creyendo al mariachi.
¡AJÁ! Se pudo conocer que por estos días hubo una reunión con el Ejecutivo, en la que fue discutido el artículo introducido por Yanibel Ábrego que busca aprobar la posibilidad de adelantar los cambios de juntas directivas en los partidos políticos. La reforma contó con la defensa de Benicio Robinson (por Yanibel) y de Jairo Bolota Salazar en nombre de aquel que no quiere ser mencionado. Después dicen que no.
