CUENTERA. Días atrás, la señora Marta Martinelli dijo que @prensacom tiene una “obsesión faltal” con ella, que el Estado de Calamidad [en Guatemala] inició el domingo 15 de 10 pm a 4 am. Y que las visitas se cancelaban a partir del lunes 16. Aclaramos lo siguiente: el Ministerio de Gobernación de Guatemala, en comunicado fechado el 14 de agosto de 2021, dice textualmente: “De acuerdo a las nuevas disposiciones presidenciales anunciadas en el Decreto Gubernativo 6-2021, donde se declara el Estado de Calamidad Pública, durante 30 días, a partir del 14 de agosto, debido al incremento de contagios por Covid-19 en el país… se anuncia la prohibición de visitas en todos los centros de privación de libertad”. Señora Marta, en Guatemala es una hora menos que en Panamá, no uno ni dos días.
ENFERMO. Y, hablando de Covid-19, uno de los príncipes –el menor– se ha contagiado, aunque está vacunado con Astra Zeneca. Dado que la carga viral es poca por estar vacunado, aún se le ve por ahí, con su tapabocas, aunque come en su dormitorio desde hace unos seis o siete días. El diagnostico le vino el fin de semana, cuando su familia lo visitaba, violando prohibiciones vigentes, precisamente, por el aumento de casos de Covid-19.
DE VIAJE. Y este asunto del contagio ha trastocado el viaje no soñado. Es que los muchachos tiraron su última canita al aire la semana antepasada, con visitas de todo tipo –de ahí el contagio, seguramente– pues se supone que salían hacia la tierra del tío Sam a ver sus casos, dejando a un lado el pleito legal. Pero, una vez curado el príncipe menor, un avión los recoge para llevarlos sin escalas a la sala de audiencias donde los espera un juez poco amistoso. Lo más probable es que ambos salgan antes de fin de mes o principios de septiembre, si nadie más se enferma, trata de fugarse o se arrepienten.
‘BUON APPETITO’. Y hablando de la familia real, el sábado por la noche se vio al expresidente rodeado de un “selecto grupo de amistades” cenando amenamente en un restaurante de la ciudad. Por lo visto, lo único que se suspendió por duelo fue el juicio, porque lo demás... sigue como siempre. ¡chin chin!

