ESTRECHEZ. Dentro de nuestra casta política hay especímenes que ojalá pudiésemos ignorar. Tal es el caso de uno que dice haberse capacitado entre 2015 y 2019, años en los que, según alega, “pude viajar a varios países estudiar sus culturas, costumbres, estructuras, etc. Por eso se lo que quiero para mi ciudad, no ando improvisando como mis detractores piensan”. (sic). ¿Capacitación? Parece que el señor Bolota cree que la participación en el “Encuentro Internacional de Gobiernos Locales y Estatales” lo hace un experto en restauración de patrimonio histórico. Verdaderamente que la ignorancia es atrevida.
¿MIEDO? Durante la discusión que se dio en la comisión de Gobierno de la Asamblea sobre el proyecto de ley que declara reserva protegida el río Santa María, la temperatura pasó del frío al calor. Luego de que el vicepresidente de la comisión, Benicio Robinson, pidiera la palabra por segunda vez, el diputado Juan Diego Vásquez interrumpió para decir que de acuerdo con el reglamento Robinson no podía volver a intervenir. Ante la audacia del independiente, el presidente de la comisión, Víctor Castillo, quedó como marioneta de titiritero al no saber a cuál de los dos darle la razón. Al final, el rifirrafe acabó con un “por eso es que el presidente del partido no debe ser el presidente de la comisión” y un “yo no te tengo miedo”. Tal parece que David puso en su lugar a Goliat.
CIA. El presidente Nito Cortizo decidió hacerse pasar por turista en el Aeropuerto de Tocumen. Aparte de dejar en evidencia el mal estado en el que se encuentra la terminal, quedó clarísimo que el presidente tiene una forma bastante peculiar de enterarse de las cosas. Bueno, de las que se entera. Tal vez debería disfrazarse de diputado o de magistrado para ver qué pasa.
TUPÉ. Por ahí salió el expresidente vacuno a cuestionar la contratación de una empresa estadounidense para el diseño del túnel de la línea 3 del metro, por estar acusada en dicho país de corrupción. Asunto aparte... a esto se le llama osadía.

