ALÓ, ¡AQUÍ PANAMÁ! Las cosas se ponen duras para los corruptos. Una declaración del secretario de Estado de Estados Unidos, Antony J. Blinken, advierte de una nueva política de restricción de visas a fin de impulsar el combate a la corrupción. Se trata de negar visas a funcionarios o exfuncionarios de Guatemala, Honduras o El Salvador y otras personas responsables o cómplices de atentar contra la democracia o el Estado de derecho. Incluye corrupción u obstrucción de instituciones o procesos democráticos, como subvertir la integridad e independencia del sector judicial y los fiscales anticorrupción. Las restricciones pueden incluir a sus familiares. “Cuando veas las bardas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”. Sencillo.
FRULO. Bolota Salazar, el diputado del rofeo, ha advertido a los que se atrevan a poner una denuncia por su nueva costumbre de derribar edificios históricos en Colón, que lo hagan, que les tiene una “sorpresita”. Miedo le debe haber dado al Ministro de Cultura, que continúa más callado que una piedra. Puede que haya sorprendidos, pero no sorpresas. Con sus antecedentes, cualquier cosa puede venir de él.
¿CAUSA PERDIDA? La violencia sigue asomándose en las calles de Panamá sin miedo ni sutilezas. No hay día sin balaceras ni ejecutados, mientras los cuerpos de seguridad solo se cuidan a sí mismos. Con maleantes en el poder no podemos esperar otra cosa que todo empeore. Y en eso no hay sorpresas.
TRANSPARENCIA. Si algo nos ha dejado claro hasta ahora el juicio del caso Blue Apple es que es necesario el acceso de los medios a las audiencias. En estas ocurren cosas que merecen ser de dominio público, como la petición de extradición a Guatemala de los hermanos Martinelli Linares. Allá se enteraron primero de eso que en Panamá.
ACLARACIÓN. Hace unos días, un gato publicó en redes la foto de su cumpleaños, junto con familiares. Más vale que aclaró el asunto, pues también parecía una reunión de personal de múltiples instituciones del Estado. Nada como trabajar en una empresa familiar, en este caso, en el gobierno. ¡Salud!
