‘FIGHTING’. Un abogado, que trabajó para los príncipes cuando fueron capturados allá donde están, fue detenido y acusado de golpear a su esposa. Los planes eran ingresar al abogado al mismo “hotel” de lujo en donde viven los muchachitos, pero no se pudo, a pesar de que su padrino y mentor ya había negociado la entrada del jurisconsulto boxeador al sector de aislamiento.
FUERA DE AQUÍ. Y no se pudo porque el mayor de los príncipes no lo quería ahí. Así que se fue donde su mentor y le armó un numerito de cólera, pues de ninguna manera compartiría con ese abogado el espacio donde habita. El príncipe dio sus razones: le dijo a su mentor que ese abogado le había robado dinero, perfumes, un Ipad, reloj y hasta una camisa. Todo lo necesario para ir de fiesta.
FINAL INFELIZ. El padrino no tuvo más remedio que declinar en sus intenciones de llevar al abogado al hotelito. En consecuencia, el pugilista terminó en otro recinto: Pavoncitos. Pero el asunto no terminó bien para el príncipe encarajinado. Su padrino lo expulsó a él y a su hermano de su nueva construcción. También mandó a demoler una cocina –dizque para hacer una nueva– donde un kaibil – condenado por crímenes de lesa humanidad– le cocinaba a los príncipes. Ahora los jovencitos solo pueden comer de lo que mandan a pedir fuera de su “hotel”. ¡Qué incomodidad!
PUGNA. Pero el asunto no terminó ahí. Dicen que los príncipes se pelearon, pues el menor había llevado de Panamá a un arquitecto para que le diseñara una nueva cocina. Ahora ni una ni la otra. Entre tanto, el proceso en el que están inmersos los hermanos avanza, pero temen que salgan a relucir nuevas cuentas bancarias y depósitos allá donde los quieren de vuelta. Es decir, razón menos para cooperar con sus amigos norteños.
INTOCABLES. El Gorgas publicó la lista de las instituciones que forman parte de la Red de Laboratorios Covid-19, actualizada hasta la semana pasada. En la lista aparece el Laboratorio Vidatec, de la ya conocida Denisse Vega. Verdaderamente que algunos tienen más vidas que un gato.

