PELEA DE GALLO. Por lo visto, las cosas en la gallera del Molirena están que pican. Luego de que el diputado Tito Rodríguez dijera en la columna del Knockout del domingo pasado que la vicealcaldesa, Judy Meana, estaba solo para figurar en las redes sociales, Meana lo acusó de violencia política en su contra y publicó en su cuenta de Twitter que su “llamado es a trabajar por la reconstrucción del MOLIRENA”. ¿Reconstrucción? ¿Será que ahora sus copartidarios sí le paran bola? O es que seguirán ocupados, como cuando la destituyeron de la gobernación. ¡Ay Judy!
‘NO LIKES’. Dice la Antai, que las declaraciones públicas hechas por un diputado, refiriéndose a Tito Rodríguez, atentan contra los principios y deberes contenidos en el Código de Etica Parlamentaria, por lo que piden a la Comisión de Ética Parlamentaria iniciar un proceso disciplinario. ¡Muy bien!, pero, ¿dónde estaba la Antai cuando otros diputados han hecho lo mismo? ¿O es que no se acuerdan de las célebres declaraciones de Raúl Pineda y su sobrino, el del MIVI? A propósito, ¿en qué habrá quedado ese asunto? ¿Será que la Antai solo se atreve cuando los involucrados no son del PRD?
TIN MARÍN. Luego de que el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, dijera que no sabía quién había aprobado lo de las 500 vacunas para la Asamblea, ahora se supo que fue la ministra consejera de Salud, Eyra Ruiz, junto con el grupo PanaVac, quienes autorizaron la jornada. Y se les olvidó notificar a su jefe. Si fuera un país en el que los funcionarios conocen el significado de la rendición de cuentas esto tendría consecuencias, pero como PRD no come PRD, aquí no pasa nada.
IRONÍAS. Y hablando de la Asamblea, la Dirección de Estudios Parlamentarios de ese órgano del Estado, como parte del XIX Ciclo de Conferencias, tenía en agenda para el día de ayer una disertación titulada “Alternativas para el desarrollo de un Panamá mejor”. ¡Qué tupé! Esto es casi como tener al lobo feroz enseñándole a la Caperucita Roja a cazar.

