INTRUSOS. Tras haber sido trasladado a un hospital militar, el expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina –acusado de delitos de corrupción– regresó a su celda para este fin de año y se encontró allí con unos inquilinos que no dejó cuando se fue. Se trata de los hermanitos caradura, quienes habían remodelado y habilitado el recinto a su gusto, con lujosos muebles y aparatos electrónicos y electrodomésticos. El expresidente –exmiembro de la unidad de élite Kaibil– les dio 48 horas para recoger sus cachibaches e irse de su “casa”.
MUDANZA. El ultimátum generó llamadas desde Panamá y de gente del gobierno de su país para que tratara bien a los muchachitos, pero el exmilitar prefirió hechos que promesas. Los hermanitos debieron salir con todo y aires acondicionados y pasar su Navidad durmiendo en sus lujosos muebles y sin las invitadas e invitados que acostumbran permitirles. Ahora van a habilitar otro espacio, seguramente con los mismos lujos, ante la mirada furiosa de otros internos, hartos de la ostentación prohibida para ellos. Con todo, no se desanimaron. Hubo vino y cerdo agridulce para celebrar las fiestas de fin de año. ¡Alud! Perdón, ¡Salud!
RENDI ¿QUE?. Siguiendo el ejemplo de su jefe, la fuerza pública hizo su “rendición de cuenta”. Tal como lo hizo Cortizo el sábado pasado, fueron muy selectivos a la hora de escoger los temas y, por supuesto, las acusaciones y supuestas investigaciones por abuso de poder brillaron por su ausencia. Como dice el dicho: lo que hace el gallo, lo hace la gallina.
AÑO NUEVO... El diputado Jario Bolota Salazar, hasta donde se sabe todavía por el Partido Revolucionario Democrático, envió un mensaje en redes sociales con motivo del nuevo año, que no solo fue publicado por el jefe supremo del partido en formación RM, sino que, además, lo puso de ejemplo para todos los diputados y políticos del país. Por lo visto, el mensaje no causó mucha gracia entre los seguidores de RM. Habrá que guardar muy bien este mensaje para cuando brinque la liebre...porque de que brinca... brinca.
