ATM. Si algo ha hecho durante los meses de la pandemia el alcalde de Colón, Alex Lee, es quejarse de no tener fondos. Que si no podrá pagar planillas, que si no le alcanzaba para el funcionamiento de la comuna, etc. Ahora ha logrado el traslado de una partida de casi $500 mil, supuestamente para reparaciones. Habrá que ver qué es lo que requiere reparación con tanta urgencia. ¿Su bolsillo?
REALIDAD. Eso de mejorar su imagen parece importarle muy poco a los diputados. Hasta ayer, el Legislativo, como órgano del Estado no había lanzado ni una sola iniciativa para enfrentar la crisis generada por el mal tiempo en Chiriquí. En otros países ya estarían revisando las posibles consecuencias económicas, sociales y de salud que tendrá para el país esta tragedia. Pero aquí, si no hay pa’ mí... parece que no hay pa’ nadie.
INTRIGAS.Y hablando del ¿qué hay pa’ mí?, el diputado del PRD, Jairo Bolota Salazar reconoció en sus redes que en Colón la gente no participó de las fiestas del 5 de noviembre porque el presidente Nito Cortizo no asistiría. De hecho tildó de “Cepillos e manzanillos” (sic), “especialmente autoridades y dirigentes de la provincia”. ¿Con quién será esto? Parece fuego amigo... o más bien ya no tan amigo.
EXCUSA. Aquí nos habíamos olvidado ya de Maya Cikurel. Muchos no sabrán quién es ella y otros ya lo habrán olvidado, porque parece que ese es el destino de parte del caso Odebrecht en Panamá. Cikurel, una contadora uruguaya solicitada en extradición por Panamá, porque -según la investigación- recibió coimas de la denominada Caja 2, fondos que luego transfirió a sociedades anónimas relacionadas con Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares. Ayer se conoció que un tribunal de apelaciones no autorizó la extradición, porque la solicitud debió haberla hecho una “autoridad judicial” y no el Ministerio Público de Panamá. Los que creen que la impunidad fue inventada en Panamá, se equivocan…
