OTRO TRABALENGUA. La ministra consejera de Salud, Eyra Ruíz, informó que se haría un anuncio sobre los resultados de las conversaciones entre el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, y las autoridades de la comarca Guna Yala por el diferendo sobre el uso de mascarillas en dicho territorio. Una vez más, dicen que harán un anuncio y, a propósito, todavía no se produce lo que anunciaron. Qué ganas de anunciar a los cuatro vientos que no tiene nada qué anunciar.
¡ÓRALE GÜEY! Y, hablando de la super ministra consejera, también “advirtió” que “podemos correr el riesgo de pasar Navidad y Año Nuevo encerrados” debido a un rebrote de la Covid-19 si no se cumplen las medidas sanitarias. Qué capacidad que tienen algunos funcionarios de pronosticar riesgos para la población. Deberían usar esos mismos poderes para “advertir” de los entuertos del contrato que, por $168 millones, pretendía suscribir la Caja de Seguro social con sus cuates mexicanos. Esos mismos entuertos que el director de la entidad tildó de “linchamiento mediático”.
A ESTUDIAR. Gerardo Solís, el contralor general de la República, dio positivo en una prueba de Covid-19, y ahora trabajará desde casa, donde estará en cuarentena. Quizás deba aprovechar el tiempo para conocer mejor los procesos de refrendo, pues, después del intercambio de correspondencia con el abogado Julio Linares, la Contraloría ha quedado como silenciosa cómplice de todas las irregularidades comprobadas en la construcción del hospital modular.
PATRIOTEROS. Cuesta creer que el Consejo de Gabinete –en medio de la peor crisis de salud y económica de los últimos 30 años– haya aprobado un crédito de millones de dólares para sufragar planillas de la Asamblea Nacional. Quisieron enterrar este gol de media cancha en las festividades de fiestas patrias, pero no fue posible. Lo próximo será un crédito para pagar la planilla cashback. ¿Alguien podrá explicarle a los ministros el significado de palabras como ahorro, gasto, derroche, hipocresía y bancarrota?