RIFIRRAFE. La sesión del pleno legislativo fue suspendida abruptamente, luego de una discusión entre diputados del PRD. En una esquina, la diputada chavista, y en la otra, Crispy. Todo esto se dio mientras se discutía el proyecto de ley que aumenta las multas a los conductores en estado de embriaguez. ¿Qué habrá detrás de semejantes reacciones? Porque hasta “asesina” le habrían dicho a la diputada.
NO HAY. A Benicio Robinson parece no haberle hecho mucha gracia la nueva distribución de fondos del Estado. Con cierto desprecio, le dijo a Gabriel Silva que ya podía publicar en sus redes que a la Asamblea no le tocaba “ni un solo real” en la reformulación del Presupuesto. Aquí hay dolor... y se nota.
CHIQUILLADAS. Si nos quejamos del circo del legislativo, en el Consejo Municipal las cosas no son muy diferentes. En las últimas tres sesiones, el presidente de dicho organismo, Senén Mosquera, ha tenido discusiones con varios ediles, porque durante las reuniones se la pasan hablando y haciendo otras cosas que nada tienen que ver con el tema a tratar. Y pensar que en manos de esta gente están los gobiernos locales.
¿‘OPEN HOUSE’? Para calentar los motores del diálogo bicentenario, el presidente Cortizo se reunió con los presidentes de los partidos políticos, pero en lugar de hacerlo en una reunión conjunta, compartiendo la misma información con todos, sostuvo reuniones por separado con los representantes del PRD, Cambio Democrático y el Partido Panameñista. Ojalá esto no sea un mal presagio de lo que será ese diálogo. Menos mal que se llama “Cerrando Brechas”.
JU$$TICIA. Al parecer, las señales desde el Judicial han comenzado a llegar en relación con el resultado que tendría el caso Odebrecht una vez sea trasladado a esa instancia, y no son muy buenas. Hay temor en el ambiente de que el emblemático caso pasará sin pena ni gloria por el Palacio Gil Ponce. Una vez más, seremos el país donde no pasa nada. Y, ¿las listas?... Eso como que a muy pocos les preocupa por aquí.