MAL OLOR. La magnitud de los ataques recibidos por la periodista autora de la investigación sobre la empresa contratista del Estado que tiene a su cargo la limpieza de la ropa de los pacientes en los hoteles hospitales es directamente proporcional a la magnitud de los hechos que se pretenden esconder detrás de esta contratación. Dicen que la mejor defensa es el ataque. ¿Qué esconden? ¿A quién protegen? ¿Quiénes son los amiguitos?
TOLERANTES. Mientras en Costa Rica el director de Vigilancia de la Salud – una de las figuras en la lucha contra el coronavirus– renunció tras la publicación de imágenes en las que aparece incumpliendo las medidas sanitarias, en Panamá los ministros encargados de compras sospechosas a propósito del coronavirus no solo siguen en sus puestos, sino que, además, protegen el status quo. Definitivamente que no hay peor sordo que el que no quiere oír ni peor ciego que el que no quiere ver.
COMPLACIENTES. Y hablando de ministros, el de Obras Públicas, Rafael Sabonge, estuvo en la ceremonia de instalación de la Comisión de Infraestructura Pública de la Asamblea. En el evento, dijo estar comprometido en trabajar de la mano con este ente fiscalizador. ¡Que conveniente! Sobre todo, considerando que la diputada del PRD Kayra Harding –que se reeligió como presidenta de dicha instancia– tras su recorrido por el hospital modular de Albrook, en junio pasado, dio fe de que “las instalaciones son de buena calidad y se utilizaron módulos nuevos para su construcción”, algo que nadie más ha podido certificar. Por lo visto, algunos creen que la gente no solo tiene poca memoria, sino que es ciega, sorda y muda.
POBRES OVEJAS. Individualmente, escuchar sus nombres quizás no cause tanta alarma, pero cuando estos son parte de un colectivo, hasta las sirenas de los bomberos suenan. Es el caso del nuevo patronato del estadio Rod Carew, en el que están, por ejemplo, el ministro consejero José Rojas Pardini, el vice del Ministerio de la Presidencia, Carlos García, y el diputado Benicio Robinson. Parece una reunión de esquiladores en la que solo faltan las ovejas.
