LECCIÓN. La decisión de la doctora Lourdes Moreno, jefa de Epidemiología del Ministerio de Salud, de atenderse en el Hospital Santo Tomás a pesar de que el Gobierno le ofreció un centro privado, habla muy bien de ella y de su compromiso con el sistema público de salud para el cual sirve. ¡Equipo Panamá!
PREGUNTA NECIA. La televisora del innombrable hizo una encuesta en redes sociales en la que preguntaba: “¿Quiénes cree que están detrás de la persecución contra la familia Martinelli?” Las respuestas de los cibernautas son épicas... adjudican la responsabilidad a extraterrestes, super héroes, y hasta uno por ahí dijo que seguramente el presidente estadounidense Donald Trump era parte de Movin. Qué mal sentido del ridículo tienen algunos.
CUENTEROS. Y hablando de redes, los seguidores del hipocondríaco andan con la historia de que los principitos venían a Panamá para atender sus casos con la justicia; que iban a dar la cara –eso es bastante más que lo que hace el padre– y que se someterían a la justicia. ¡Cuento! Lo primero que dijeron cuando fueron detenidos en Guatemala fue que eran del Parlacen, algo que iban a restregarnos a todos en la cara en Panamá. Y solo hay que recordar dónde dijo Camachín que aterrizaría el avión en “misión humanitaria” que los traería: la alternativa de Albrook era Río Hato.... , Sí, allá donde calienta el sol.
¡OJO! Ahora, cuando todo el mundo anda entretenido con la pandemia, el magistrado felino ha puesto a circular un proyecto de fallo de casación en el caso de la cooperativa Cacsa, en el que se habló abiertamente de la compra de un fallo en la Corte Suprema de Justicia. Mucha atención: un mago perfecciona sus trucos en la medida que distrae a quienes están frente a él.
CÁLCULOS. Ya se supo quién gestionó el retorno de los hijos de Martinelli a Panamá: el director de Aeronaútica Civil, Gustavo Pérez Morales. Sabiendo que este era el piloto de Mello Alemán, la suma se vuelve bien facilita: 2+ 2 = pacto MANI.