BIENVENIDOS. El presidente Laurentino Cortizo anunció ayer que en los próximos días se realizarán vuelos humanitarios para repatriar panameños desde Estados Unidos, Cuba y México. Según precisó el canciller, estos tendrán que cumplir con una cuarentena a su llegada a Panamá, pero esta será en su casa, no en un hotel. Qué bueno que algunas cosas comienzan a tener sentido.
CUARENTENA. Gran revuelo ha ocasionado lo del salvoconducto otorgado a Sandra Sandoval para ir el pasado domingo a Cambutal, en Tonosí, para entregar unas donaciones. Hasta la ministra de Salud ha salido a decir que la ley debe aplicarse de igual forma para todos. Que alguien le informe lo mismo a monseñor José Domingo Ulloa y al pastor Edwin Álvarez. ¿Estado laico?
IGUALDAD. Y, hablando de Estados laicos, hoy entra en vigencia en Costa Rica la norma que permite el matrimonio y la unión de hecho entre parejas de un mismo sexo . Mientras, en Panamá la Corte Suprema de Justicia sigue durmiendo el sueño eterno desde 2016 respecto a las demandas de inconstitucionalidad que prohíben el matrimonio igualitario. ¿Miedo? ¿A quién?
LABERINTO. La burocracia para reactivar las empresas que suspendieron los contratos con sus trabajadores ha llegado a nuevos límites. Muchos no lograron que el Ministerio de Trabajo emitiera una resolución concediendo tal suspensión, sino que se acogieron al silencio administrativo establecido por la misma norma que reguló lo de la suspensión de contratos. Ahora resulta que para reactivar sus empresas, el sistema les pide, precisamente, el número de resolución que les permitía suspender los contratos de sus trabajadores (que no tienen). Lo cierto es que en este embudo se han quedado varios, porque tal parece que ahora tendrán que aplicar nuevamente a la suspensión de los contratos. Mientras, tic, toc, tic toc.
PREGUNTA CLARA. El juego de palabras utilizado por el ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, dice mucho... o nada. Lo que sí no dice es si las estructuras son nuevas o si ya fueron usadas. De ser nuevas, entonces que informe también quién y cuándo las importaron, a qué costo y de dónde. Porque ya sabemos que no fue SmartBrix. Que si la empresa tiene experiencia, o que los módulos fueron, en palabras de Sabonge, “certificamos que todos los componentes utilizados para armar el proyecto, pasaron por nuestro proceso de manufactura y control de calidad, tanto local como internacional para ser integrado en estructuras modulares de primer uso”, no es lo que está en duda. ¿Son nuevos o usados los modulares utilizados en el Hospital Modular de Albrook?
