SIN EXCUSA. El procurador Eduardo Ulloa dijo durante unas declaraciones a Eco TV, que una vez la situación judicial -producto de la crisis por la Covid-19- lo permita, iniciarán las investigaciones en contra de Juan Carlos Varela. Eso quiere decir que también podemos esperar que continúe las que existen en contra de Ricardo Martinelli, porque para esas ya hay luz verde. ¿O se lo decimos en inglés?
SÁLVESE QUIEN PUEDA. Como si los amigos de Proteger y Servir no hubiesen tenido suficiente luego de las declaraciones de su subdirector, Alexis Muñoz, en Telemetro, en las que señaló que “no se le puede poner un policía a cada persona en el país”, y recomendó a quienes son amenazados y peligra su vida mudarse a otro sector o ir al interior, ayer en un allanamiento en Colón dijeron haber encontrado una plantación de marihuana. Al circular la foto resultó que se trababa de cuatro plantones en un cooler de foam. Mientras, la verdadera violencia y criminalidad va en aumento. ¡Prioridades, señores!
OJO EN LA CAJA. La Caja de Seguro Social tiene programada esta semana una licitación para comprar mascarillas a un costo de $6 cada una. Estas mismas mascarillas habrían sido compradas hace unos meses en $1.75 cada una. Corrió el rumor de que se cancelaría el acto público, pero en el hospital Rafael Estévez, de Aguadulce, se empecinan en que el precio de $6 por unidad es justo. ¿Aló, Contraloría?
NAVAJA. En Bolivia, la policía arrestó ayer al ministro de Salud, Marcelo Navajas, como parte de las investigaciones por la compra de ventiladores con sobreprecios que, además, eran inadecuados para atender a los pacientes de coronavirus en las UCI. El contrato consistía en la adquisición de 179 ventiladores por casi $5 millones, es decir, poco menos de $28 mil cada uno. Mutatis mutandi… Panamá iba a pagar mucho más: $48 mil por 100 ventiladores, pero -a diferencia de Bolivia- no hay ni un detenido y los involucrados en la componenda siguen sin dar la cara. El ministro que debía responder por esa transacción se limpió con su subalterno y continúa en su puesto, sin perder la sonrisa. Otra muestra más del discurso vacío y falaz de nuestros gobernantes.
LOGRO. Los periodistas casi se desternillan de la risa cuando Marcos Castillero confirmó que buscará la reelección como diputado presidente, ya que ha hecho un buen trabajo para “mejorar la imagen de la Asamblea”. Habrá que ver qué entiende por “mejorar”, porque ahora es difícil ver a cinco diputados reunidos y no sospechar que se están repartiendo algún puesto o metiendo un camarón. O intercambiando insultos o lanzando botellas.
