Sicarelle Holding, Inc. Hoy hablaré de esta sociedad y de su abogada Mónica Rodríguez, que ayer dio unas entrevistas a Telemetro y Radio Panamá sobre el servicio “profesional y técnico” de su empresa durante la pandemia. Lo primero que diré es que el ministro de Salud nos debe los contratos de estos servicios. Yo solo creo lo que está en el papel. Hasta ahora todo ha sido bla, bla, bla y nada de papel.
La abogada dice que fueron contratados para ofrecer un servicio “integral” de “limpieza y desinfección, recolección y disposición de desechos sólidos y lavado y secado de la ropa”. Hasta donde sé, los hoteles pueden brindar algunos de estos servicios, incluso el de alimentación. Teniendo en cuenta que hay hoteles que podían llegar a cobrar más de $100 diarios sin pandemia, haber dejado las habitaciones en $15 es un gran logro, por lo que es inexplicable por qué no negociar lavandería y comida, considerando que el propio ministro de Salud declaró que el costo por habitación, con todo incluido, es de un máximo de $40 diarios.
Según la abogada, Sicarelle no tiene que cambiar las sábanas en los hoteles-hospitales… que eso le toca al Ministerio de Salud o “al paciente, porque él no está enfermo… él está contagiado positivo, pero él está sin síntomas graves....” Así que al paciente le toca cambiar la cama ... o a alguien del Minsa. Me gustaría saber quién del Minsa está asignado para ello. ¿Las enfermeras?
También habló de un acuerdo –al que yo le llamo canje– para usar espacio, luz y agua de hospitales públicos. En este caso, dijo que lo acordaron con el director médico del hospital San Miguel Arcángel. Ello, ¿está pactado en el contrato? ¿Dónde está normada la figura del canje?
Señaló que, prueba de que sus empleados manejan los protocolos de seguridad de forma “estricta y profesional”, es que no se han enfermado. Esa afirmación automáticamente me haría a mí y a miles de personas más, profesionales de la bioseguridad, porque, a pesar de estar en contacto con pacientes contagiados, o de que lavamos la ropa, aún no nos hemos enfermado, ¿no?
Se quejó de que cuando la periodista la contactó para recibir su versión, “nunca se acercó en el ámbito de tener una conversación amplia, abierta, en donde ponía de primero la seriedad y el compromiso de la empresa”. Nunca supuse que un periodista debe dar las cosas por hecho. Quizás así se enseñe en la abogacía, pero no en periodismo. Y afirmar que la periodista “presuntamente hace este tipo de trabajos para lograr ingresos extras”, me deja claro el cristal que usa esta abogada para ver.