Desde el pasado jueves empezaron a regir en Panamá nuevas medidas migratorias referentes a los trámites y requisitos para la renovación de los permisos provisionales y para optar por la residencia permanente, aplicable a los extranjeros que obtuvieron sus permisos provisionales dentro del programa de “Regularización Migratoria Extraordinaria (Crisol de Razas)” o el procedimiento de regulación migratorio general.
Las nuevas disposiciones entraron en vigencia tras la publicación en Gaceta Oficial del Decreto 235 del 15 de septiembre. Este deroga el Decreto 249 de junio de 2019 y todas los decretos desde el 2015 referente a este tema.
Sustenta el documento que se busca estabilidad jurídica para aquellos extranjeros que, en atención a las disposiciones que estuvieron vigentes, mantienen residencia permanente en el país. Además, se busca procurar un procedimiento formal en el que el Estado pueda verificar si cumplen lo que dictan las leyes.
Entre los cambios figura el aumento en los costos de la renovación del carné migratorio. El carné con vigencia de dos a seis años, que antes costaba $517, ahora estará en $1,350. Mientras que la renovación de residencia permanente, que estaba en $1,017, ahora costará $1,850.
Rafael Rodríguez, de la Asociación de Residentes Naturalizados de Panamá, dijo que esta decisión llega en momentos en que muchos extranjeros han perdido sus trabajos o fuentes de ingresos debido a la crisis originada por la pandemia.
Solicitó a la directora de el Servicio Nacional de Migración, Samira Gozaine, que posponga la entrada en vigencia de las nuevas medidas hasta el 1 de enero 2022, ya que, de lo contrario, muchos tendrán que salir de Panamá.
A principios de este año, el Gobierno reformó el Decreto 249 para equiparar el costo del carné de la permanencia definitiva a los venezolanos en $1,017, igual que al resto de los extranjeros.


