La embajadora de Estados Unidos (EU) ante la ONU, Nikki Haley, aseguró ayer que Irán fabricó el misil que los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron contra Arabia Saudí a principios de noviembre.
La diplomática aseguró además que Teherán ha violado las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU diseñadas para limitar su actividad armamentística. Desde una base militar en Washington, la embajadora estadounidense reiteró que el rastro de Irán está en el arma lanzada el 4 de noviembre contra un aeropuerto de Arabia Saudí. “Fue fabricado en Irán y luego enviado a los milicianos hutíes en Yemen”, explicó.
“Desde ahí, fue lanzado contra un aeropuerto civil con el potencial de matar a cientos de civiles inocentes en Arabia Saudí”. Irán negó“categóricamente” las acusaciones, al subrayar que “no tienen fundamento” y que son “irresponsables, provocadoras y destructivas”, declaró el portavoz de la misión iraní en Naciones Unidas, Alireza Miryousefi. “Estas supuestas pruebas son tan fabricadas como otras presentadas en el pasado”, afirmó. “El Gobierno estadounidense tiene una agenda y constantemente engaña a la opinión pública para que crea casos que se inventan”, agregó.
El canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, publicó en Twitter una foto de Haley yuxtapuesta con una conocida imagen del exsecretario de Estado Colin Powell compareciendo ante el Consejo de Seguridad, cuando brindó información de inteligencia antes de la guerra de Irak de 2003, que luego se supo que era falsa. “Cuando estaba en la ONU, vi este espectáculo y lo que engendró”, escribió Zarif.
La misión iraní señaló además que las acusaciones de Haley tienen el objetivo de desviar la atención de la guerra en Yemen, en la que Arabia Saudí lidera una coalición militar.

