Los independentistas catalanes, encabezados por el presidente regional Carles Puigdemont, lanzaron ayer jueves la campaña por el sí en el referéndum de autodeterminación del 1 de octubre prohibido por la justicia que está tensando sobremanera las relaciones con Madrid, dispuesto a impedirlo a toda costa.
“Se les ha avisado a los organizadores de que no se puede hacer esto”, indicó una fuente de la delegación del gobierno central en Cataluña. Pero un responsable del Tarraco Arena Plaza dijo no haber recibido ninguna notificación y aseguró que todo seguía adelante.
Consultada al respecto, la vicepresidenta del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría se limitó a decir en el canal Telecinco que “no se puede colaborar y no se puede participar en ese referéndum”. Los separatistas disponen de dos semanas para movilizar a los suyos y también a sus críticos recelosos de participar en este escrutinio. Si lo ganan, prometen declarar una república independiente en esta región de 7.5 millones de habitantes en el noreste de España.
