Es muy fácil alborotar el avispero y luego salir corriendo. Eso es precisamente lo que ha hecho la mandataria al establecer primero la fórmula del diálogo - como mecanismo para alcanzar un consenso – y luego advertir que ella estará en favor de convocar un referéndum para tratar el futuro de la Caja de Seguro Social si la mesa del diálogo así lo resuelve. Esa posición no solamente es irresponsable, sino también muy cómoda. Los diálogos le han costado millones de dólares al país –en tiempo perdido y en recursos- y sería un monumento a la ineptitud que el remedio a la grave crisis que aqueja a la Caja se decida en un referéndum. La presidenta fue escogida, mediante una elección popular, para tomar decisiones. ¡Qué irónico resulta que para tomar esas decisiones para las que fue electa recurra a la votación! Para gobernar no solamente hay que ser político, sino también tener sentido común.
Hoy por Hoy 2003/08/15
15 ago 2003 - 05:00 AM
