Las declaraciones del viceministro de Economía de que el Gobierno no ha tenido la voluntad política para enfrentar la crisis de la Caja del Seguro Social pone de manifiesto lo que la comunidad ya sabía, pero que hasta ahora el Ejecutivo no había reconocido: la administración Moscoso no hará nada para salvar de la quiebra a los programas de la Caja. Además, reiterar públicamente que se cometió un error al designar al director de esa entidad, pero sin hacer nada al respecto, evidencia también que el propósito del diálogo por la Caja era ganar tiempo para no tener que tomar ninguna decisión concreta. Los problemas financieros y administrativos de la Caja son muy serios y jugar con ellos de esa forma representa una soberana irresponsabilidad. Si de verdad el Gobierno quisiera resolver el problema de Jované, y el de la Caja, cambiaría la ley, como lo ha hecho en muchas ocasiones en otras instituciones. Ya es tiempo entonces de que los dignatarios del Gobierno asuman la responsabilidad por lo que dicen, pero no hacen.
Hoy por Hoy 2003/07/14
14 jul 2003 - 05:00 AM
