La celebración de la II Feria del Libro debe servir de llamada de atención a todos los panameños, ya que, lejos de ser una cuestión sin importancia, el abandono del hábito de la lectura se traduce en empobrecimiento de la calidad educativa. Si bien uno de los factores que influyen es la crisis económica, otras causas también están presentes. El problema se debe, principalmente, a que en la mayoría de los hogares los padres no son lectores regulares y los niños crecen en un mundo que, parecería, puede prescindir de los libros. Por otro lado, los maestros no han conseguido desarrollar con éxito el cultivo de la lectura entre los jóvenes. Como resultado de esta carencia de lecturas, es previsible que los alumnos fallen a la hora de identificar ideas, distinguir el tema principal y reconocer la información explícita e implícita. Y es que, en cuanto al estudio, la lectura resulta de muy difícil sustitución. El texto escrito es el medio más apto para exponer, recibir y comunicar razonamientos e información. No fomentar la lectura puede ser, entonces, resignar el desarrollo de la inteligencia. De ahí que la pregunta por el fomento de la lectura necesite respuestas comprometidas e imaginativas, sobre todo en el aula, pero también en los hogares.
Hoy por Hoy 2003/07/05
05 jul 2003 - 05:00 AM
