Las declaraciones del presidente del partido Solidaridad, Samuel Lewis Galindo, en el sentido de que el gobierno está lleno de maleantes, son inoportunas, irresponsables y extemporáneas. Por la sencilla razón de que se está refiriendo a una percepción de corrupción que ha sido ampliamente registrada en los medios de comunicación y reflejada en las encuestas de opinión. Lewis Galindo debió haberse referido mucho antes a esta situación sin esperar la inminencia y proximidad de las elecciones generales. El dirigente político no es la persona indicada para hacer este tipo de acusaciones, porque ha sido miembro importante de los últimos gobiernos y ello lo descalifica para hacer tan graves imputaciones a tanta gente y sin dar un solo nombre o pista. Los políticos tienen la responsabilidad de mantener los valores democráticos, y él, como directivo de una organización política, debiera ser el primero en dar el ejemplo. Las reacciones a sus declaraciones han sido masivas, desde la Iglesia Católica hasta funcionarios de menor jerarquía, tanto de gobierno como de oposición, por lo que no debiera sentirse abrumado por las respuestas recibidas. El dicho señala que el que dice lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Hoy por Hoy 2003/06/06
06 jun 2003 - 05:00 AM
