Uno de los mayores desafíos que deberá enfrentar el próximo gobierno es el desarrollo habitacional en todo su potencial. En forma coordinada, coherente y sin exclusiones. Durante los últimos años, el país ha experimentado un aumento desigual en la construcción de viviendas, que ha ido acompañado de la renuncia, por parte de las autoridades, a la responsabilidad que le cabe en el diseño de un proyecto de desarrollo para el futuro de sus habitantes. Es importante considerar, dentro del marco general de las condiciones habitacionales, que las viviendas no son meras unidades materiales aisladas del entorno y que el déficit habitacional no solo significa una falta de viviendas. La problemática es mucho más compleja, y hay que comprenderla desde la óptica del hacinamiento, promiscuidad, bajos estándares de calidad, falta de vías de acceso y ausencia de infraestructuras básicas. Para combatir estos males, deben combinarse políticas de subsidios al crédito hipotecario privado, fomento a las cooperativas, inversión en infraestructura, promoción de viviendas de escala socialmente sustentable, programas de autoconstrucción, programas de recuperación de barrios precarios y transparencia en la ejecución de proyectos. Solamente a partir de una visión estratégica integral podremos maximizar el aprovechamiento de los recursos para producir una verdadera modernización del país y poder dar respuesta a los requerimientos de un mundo cambiante y en constante evolución.
Hoy por Hoy 2003/06/05
05 jun 2003 - 05:00 AM
