Por demasiados años, el destino de la Universidad de Panamá es asunto que solo se discute al calor de la elección de sus autoridades, lo que le resta objetividad a un debate importantísimo para la educación superior y para todo el sistema educativo, tanto público como privado. El mismo procedimiento electoral ha sido con frecuencia cuestionado por los resultados que ha producido y continuará produciendo hasta tanto no se reforme la ley que lo establece. Pero eso requiere de una discusión serena, pausada y de alto nivel, inspirada únicamente en los más elevados principios académicos. Lamentablemente, ninguna de esas condiciones existe en la actualidad, por lo que habrá que esperar a que termine el actual proceso electoral para acometer la difícil tarea. Y qué ofrecen los candidatos a los estudiantes, profesores y personal administrativo de la Universidad. Dos de ellos ya fueron rectores de la Universidad, y nada autoriza a pensar que ahora harían lo que antes pudieron hacer y no hicieron. En síntesis, le darían a la Universidad más de lo mismo; es decir, nada. El tercer candidato merece detenida consideración. Hombre de indiscutibles méritos profesionales y cívicos, José Chen Barría cuenta con una admirable hoja de vida académica y una intachable experiencia en los sectores público y privado, que lo califican para ocupar la Rectoría de la Universidad de Panamá para que vuelva a ser el faro que nos conduzca hacia la luz del conocimiento, el respeto a las disidencias y el culto permanente a los valores del espíritu.
Hoy por Hoy 2003/05/21
21 may 2003 - 05:00 AM
