La cuestión de la deuda pública parece ser un tema tabú. Algunos creen que es mejor eludir el debate para no infundir temor en la ciudadanía, pero es todo lo contrario. Incluso para los mercados, es positivo que la sociedad se exprese y clarifique las propuestas. La cuestión central no es solo cómo resolver un problema financiero, sino la manera de reencontrar el sendero del crecimiento. Panamá realizó en la última década reformas económicas ejemplares y recuperó la credibilidad fuertemente dañada por las irresponsables políticas aplicadas durante la dictadura militar, y está demostrando su vocación de cumplir los compromisos internacionales. Es necesario, por tanto, que se aborde el problema de la deuda y se creen los mecanismos para facilitar la exportación de productos, la promoción de sectores competitivos y la innovación de nuevas tecnologías. Ojalá que en el tiempo que le queda al actual gobierno y durante el próximo se tomen decisiones con firmeza, como en la década del 90, cuando se tuvo el coraje y la capacidad de dejar atrás el estancamiento y el desorden macroeconómico. Mientras no se resuelva el problema de la deuda pública, el país jamás podrá aspirar a una equidad social y desarrollo humano.
Hoy por Hoy 2003/05/14
14 may 2003 - 05:00 AM
