No se salieron con la suya los cacos que desvalijaron el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, al sustraerle tesoros de oro y cerámica de un valor incalculable. La comunidad panameña amanece hoy aliviada por la recuperación de las 292 piezas hurtadas hace tres meses por personas que conocían en el mínimo detalle las cerraduras y los mecanismos de acceso al recinto localizado en la Plaza 5 de Mayo. Semejante fechoría deterioró el prestigio internacional de Panamá y a nivel interno aumentó el descrédito de la autoridad en su obligación de resguardar los bienes y el conjunto del patrimonio nacional. Un agravante más: sucedió en medio de la conmemoración del aniversario número cien de la fundación de la República. Recobradas las piezas, las investigaciones deben llevar hacia la identificación de los autores intelectuales y materiales del “hurto del centenario”. El INAC está obligado a establecer controles de seguridad adecuados y a imponer un programa científico del personal al que corresponderá custodiar esos bienes. Además, con urgencia tiene que gestionar la restauración de algunos tesoros que resultaron deteriorados durante los constantes traslados. La operación de recuperación estuvo a cargo de un equipo formado por distintos grupos policiales, el cual se merece el reconocimiento ciudadano por la habilidad y pericia demostradas en el cumplimiento de su deber constitucional.
Hoy por Hoy 2003/05/13
13 may 2003 - 05:00 AM
