Con una facilidad que espanta,determinados funcionarios se ponen al margen de la ley, se atribuyen funciones para las cuales no fueron designados y son presa del disparate. Con toda pompa y ceremonia, el gobernador de Chiriquí nombró, mediante resolución número 00-08, huéspedes de honor e hijos meritorios de los veintitantos mil km2 de los linderos provinciales a ocho ciudadanos. Con la resolución en mano, los huéspedes, en realidad cazadores con alto poder de fuego, tomaron la senda de un área protegida, el PILA (Parque Internacional de La Amistad, que Panamá comparte con Costa Rica). El funcionario asegura que no autorizó a sus “hijos meritorios” a practicar la cacería en áreas protegidas, pero puso en sus manos el arma de una resolución oficial por el hecho común de que se dedicarían al turismo. ¿Declara el gobernador huésped de honor a cuanto turista visita aquella región? ¿Se burlaron los cazadores de la máxima autoridad provincial? ¿Sabía él que el turismo se concretaría con la caza de torcazas y otras aves en el PILA? ¿Cuáles son los niveles de coordinación de la Gobernación con la ANAM? ¡Qué triste papel el del gobernador chiricano, que olvida que la Constitución lo obliga a garantizar la efectividad de los derechos y deberes individuales y sociales, y es responsable por extralimitación u omisión de las funciones del cargo!
Hoy por Hoy 2003/05/05
05 may 2003 - 05:00 AM
