La libertad de prensa está considerada, en primer lugar, como una herramienta crucial para el buen funcionamiento del sistema democrático, que permite a la ciudadanía obtener la información indispensable para formar sus opiniones políticas y monitorear el desempeño de los gobiernos que la representan. Es, también, un componente indispensable del progreso económico en una sociedad en la que la calidad de la información es decisiva para la toma de decisiones y para la mejora de la calidad de los recursos humanos de las sociedades. Desde este punto de vista, cualquier medida que limite el ejercicio de ese derecho debe entenderse como un desmedro de la vida democrática y de las posibilidades de progreso social. Esto sucede hoy, precisamente, al tiempo que se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa y cuando diariamente los medios libres e independientes del país son víctimas de la obstrucción de información por parte de los mismos relacionistas públicos de las instituciones del Gobierno. En nuestro orden institucional, el Gobierno tiene no solo la obligación de garantizar el ejercicio irrestricto de ese derecho, sino también de no tomar medidas que puedan afectarlo indirectamente. Esto está explícitamente establecido en el Pacto de San José de Costa Rica y en la Constitución Nacional en su artículo 4, en que Panamá acata las normas de Derecho Internacional.
Hoy por Hoy 2003/05/03
03 may 2003 - 05:00 AM
