En Las Garzas se rompen todos los procedimientos administrativos convenidos en cualquier organización. Por alguna razón, que el Ejecutivo debe explicar, entre febrero y marzo siete ministros y tres viceministros atendieron 20 viajes por un total de 112 días. En esas fechas, según la Gaceta Oficial, una considerable parte del gabinete ministerial no se encontró en sus despachos. ¿Por qué casi la mitad de esas misiones se desarrolló durante la fiesta de Carnaval? ¿Tenían los ministros negocios oficiales que atender en esas fechas? Los viajes de altos funcionarios públicos son necesarios, pues les permite mantener el contacto con colegas y personalidades de otros países. Lo que inquieta es que en un periodo tan breve se hayan registrado tantas misiones de ministros al extranjero, cuando el Gobierno ha subrayado que se encuentra en una época de austeridad fiscal. Solo en viáticos diarios cada titular consume, en algunos casos, 350 dólares y, en otros, 450 dólares. Sin contar los billetes de avión, que, por decreto y para los titulares de cartera, se reservan en primera clase, cuyo costo es tres y cuatro veces superior a la tarifa doméstica. Son lujos caros para las finanzas de una nación pobre, que, además, se encuentra en una etapa de vacas flacas. Después de tantos viajes, deben haberse producido resultados promisorios para Panamá, que el Ejecutivo está en obligación de comunicar y explicar a la ciudadanía.
Hoy por Hoy 2003/04/08
08 abr 2003 - 05:00 AM
