Si bien no puede hablarse de causalidades directas, es indudable que la falta de atención por parte de las autoridades en la educación de los jóvenes influye fuertemente en el crecimiento de la marginalidad social y la delincuencia. Cualquier padre de familia se preguntaría, ¿qué hacía la directora del Colegio José A. Remón Cantera de vacaciones un mes después de iniciarse el año lectivo? Por eso es necesario reforzar de forma integral el sistema educativo a fin de combatir la crisis de valores que se registra. La experiencia de actos vandálicos y de violencia acaecidos entre estudiantes de diferentes planteles, y el pésimo rendimiento académico que se registra cuando salen al mercado laboral, demuestra que el fomento de la educación suele ubicarse de último en la lista de prioridades dentro de la administración pública. Desde hace un buen tiempo se debate la necesidad de transformar el sistema educativo, pero ese esfuerzo solo queda plasmado en las planillas de docentes que representan más del 80% del presupuesto de educación. A las carencias mismas del sistema ahora se le suma la grave degradación de los contadores de colegios, que según la misma ministra, tienen malas costumbres que permiten que los fondos asignados se utilicen para otros fines distintos a la educación. Revertir esa tendencia de podredumbre en la educación es una condición imprescindible para sacar al país del hoyo negro donde se encuentra.
Hoy por Hoy 2003/04/06
06 abr 2003 - 05:00 AM
