En un acto muy significativo en la búsqueda de la decencia en Panamá, la Iglesia católica solicitó ayer al partido MOLIRENA la aplicación de la ley de Transparencia y otras medidas para combatir la corrupción. Este hecho patentiza las posibilidades que el MOLIRENA pudiera tener de lavarse las manos y encontrar una justificación para saltar del bando gobiernista a la oposición, ya sea con Martín Torrijos o Guillermo Endara. Con la perspectiva actual de decadencia y de pérdida de los valores cívicos y morales de parte de la clase gobernante, el MOLIRENA no necesita razones para asegurar su permanencia en el poder. Basta y sobra que apoye una de las corrientes disidentes del arnulfismo o de la oposición para garantizar una posición ganadora en los próximos comicios. Sin embargo, se le reconoce que ha sido el único partido que sociológicamente está situado en el centro del electorado y ha apelado a las últimas instituciones que mantienen un nivel aceptable de credibilidad en la comunidad nacional. Quizás sean las agrupaciones religiosas la última rama que tienen los panameños para agarrarse en la vertiginosa caída a la que nos ha llevado este Gobierno.
Hoy por Hoy 2003/03/30
30 mar 2003 - 05:00 AM