El conflicto bélico contra Irak empezó. Las consecuencias de esta guerra para muchos países son impredecibles. Es por ello que todos los sectores de la sociedad panameña deben prestar inmediatamente atención a lo que este conflicto puede generar sobre diversos eslabones de la vida nacional. Las condiciones en las que Panamá se encuentra para afrontar los posibles impactos negativos de esta nueva confrontación bélica son distintas a las que tenía en conflictos bélicos anteriores. Ahora la nación no tiene el tipo de relaciones que mantuvo por casi un siglo con Estados Unidos. En esa época, el Canal era un eslabón vital para ese país, así que sus autoridades determinaban lo que en estas circunstancias debía prevalecer. De la seguridad de la vía interoceánica y su adecuado funcionamiento dependen sectores que son vitales para la economía. Como nación soberana, corresponde a Panamá tomar todas las decisiones necesarias para evitar los impactos negativos que pueda generar la guerra. Es el momento para examinar y cambiar, si es necesario, las prioridades y objetivos nacionales. La seguridad alimentaria y la capacidad de continuar con la prestación de servicios básicos a la población deben ser la máxima prioridad. La disciplina fiscal y la eficiencia en el uso de los recursos públicos igualmente deben predominar.
Hoy por Hoy 2003/03/20
20 mar 2003 - 05:00 AM
