Durante el año 2002, con el propósito de sacar a la educación del deterioro en que se encuentra, se reunieron en un diálogo nacional todos los sectores involucrados en este proceso. Sin embargo, cuando las propuestas de este foro llegaron a la Asamblea Legislativa, en sesiones extraordinarias, solo se aprobó la ley que tenía relación con cuánto le tocaba del seguro educativo a cada uno de estos sectores. El resto de las propuestas se guardó en algún archivo del Ministerio de Educación. Esta realidad sigue causando el continuo deterioro de la educación, que cada año produce grandes cifras de fracasos y reprobados que se pudieron haber evitado. Por ello, es preciso adecuar los programas educativos y asegurar que puedan implementarse para beneficio de los estudiantes y, naturalmente, de todo el país. Hace falta que las escuelas cuenten con edificios modernos y bien equipados, con bibliotecas actualizadas y redes informáticas. Y, sobre todo, es indispensable que los profesores, sobre quienes recae el peso de la labor educativa, sean dignamente remunerados y capacitados continuamente, para que estén a la altura de las nuevas exigencias pedagógicas. Por eso, sin dejar de jerarquizar los planes de estudios y las reformas integrales a la educación, es fundamental reforzar la enseñanza desde las bases, de forma tal que esto permita desarrollar el pensamiento y la capacidad de adaptación a los cambios del mundo moderno.
Hoy por Hoy 2003/03/12
12 mar 2003 - 05:00 AM
