Es un hecho sabido que por casi un siglo las autoridades y los habitantes de este país no han dado un justo reconocimiento a la cultura. Saqueos, robos y profanaciones han causado la destrucción de museos, sitios arqueológicos y exhibiciones, lo que ha motivado que muchos objetos precolombinos fueran robados y salieran ilegítimamente al extranjero, circunstancias todas que limitan el conocimiento de las diversas manifestaciones de nuestra historia. Mientras tanto ha ido creciendo el número de colecciones privadas de piezas de arte precolombino, desarrolladas junto con un mercado ilícito en el que frecuentemente se comercializan objetos de este tipo. Resulta, entonces, imprescindible que el Estado ejerza una voluntad clara y firme en la protección del patrimonio arqueológico y cultural, sumando para tal fin a todos los particulares que de buena fe cuenten con objetos valiosos del pasado. Junto con la recuperación de obras perdidas, se deberá ejercer una mayor vigilancia en los museos. Si no actuamos todos por el rescate de lo histórico, la celebración del centenario será la mayor hipocresía desde el origen de nuestra República.
Hoy por Hoy 2003/02/23
23 feb 2003 - 05:00 AM