Por esas curiosidades de la política, la presidenta Mireya Moscoso fijó para hoy, Día de Reyes, el anuncio de la nueva composición de su gabinete ministerial. Se trata de la remodelación más importante desde que asumió el poder hace poco más de tres años. Abandonarán el gobierno los responsables de carteras clave, como la de Obras Públicas, la Cancillería, Desarrollo Agropecuario y Trabajo. El primer cambio, que se escenificó a finales de 2000, se registró en Economía y Obras Públicas. El rediseño del Gabinete puede ser una de las últimas jugadas de Moscoso en el rompecabezas gubernamental, pues el tiempo que aún le resta de mandato -menos de 24 meses- se caracterizará por el efervescente clima electoral. Corresponderá al Ejecutivo dirigir la nave del Estado en medio del desgaste natural de fin de mandato y de la algarabía política. Por estas razones, la presidenta de la República está en la obligación de aprovechar al máximo la oportunidad de la presente recomposición ministerial, de tal forma que los ministros que sean ratificados y los entrantes se integren en la consigna de frustrar cualquier amago de paralización oficial, como es propio de los periodos electorales; y además impedir que la maquinaria estatal quede al servicio de los intereses de los candidatos oficiales. Son muchas las promesas incumplidas y los proyectos inconclusos de un gobierno al que el tiempo se le está acabando. Es responsabilidad del Gabinete remozado crear el ambiente necesario para que la economía no se vaya a pique, y, por el contrario, reflote.
Hoy por Hoy 2003/01/06
06 ene 2003 - 05:00 AM
