Saludemos al nuevo año con la esperanza de que somos un pueblo cuyo destino común será el bienestar y el engrandecimiento de todos sus integrantes. Pongamos por fundamento de nuestras acciones las aspiraciones de nuestra nación y busquemos allí la luz que guíe nuestros pasos en el año de nuestro centenario como República. Afrontemos este nuevo comienzo con el optimismo propio de los actos de buena voluntad. Sepamos que siempre podemos mejorar la condición de nuestra sociedad con la acción concertada de la ciudadanía, con sus mejores líderes. Pensemos que para alcanzar un sentido de autorrealización, debemos trabajar arduamente desde el primer día. Recordemos que el único obstáculo que puede impedir el engrandecimiento de nuestra patria somos nosotros mismos. Y, finalmente, no perdamos de vista lo importante y no nos dejemos acongojar por todos los problemas que nos agobian, porque todos ellos pueden tener solución. Como país contamos con todo lo que necesitamos para alcanzar la meta que nos hemos trazado; solo hay que ponerlo a trabajar. Hagámoslo por Panamá.
Hoy por Hoy 2003/01/01
01 ene 2003 - 05:00 AM
