Un madrugonazo más para la posteridad. Y es que solo un Gobierno que se maneja en la oscuridad y repudia la transparencia, es capaz de propiciar una ley tan nefasta que afecta a todos por igual. Los panameños han despertado hoy ante una triste realidad, y es que mientras dormían, los llamados representantes del pueblo han cometido una alta traición al bienestar del país. En una forma contraria a lo propuesto en un principio en el llamado Diálogo para la Reactivación Económica, el Gobierno le ha dado la espalda a la sociedad, y sobre todo a los más pobres, arrebatándole no menos de 60 millones de dólares, producto de una reforma tributaria que no promueve el empleo ni el consumo, pero sí fomenta la inseguridad y la incertidumbre. Nadie en su sano juicio podrá decir ahora que todo este drama fue consecuencia de las obligaciones con las instituciones financieras o calificadoras internacionales, ya que Standard and Poors, la más importante del mundo, señaló ayer que la nueva ley no ayudará a resolver el problema fiscal del país, y que lo que debe hacer el Gobierno es gastar menos. Todo parece indicar que esto ha sido una cortina para preparar el asalto navideño a las arcas del pueblo, con el fin de gastarlo por completo en la campaña del 2004. Ojalá Dios nos libre de este gobierno del mal, que todo lo que ve, lo quiere, y lo que toca, lo gasta.
Hoy por Hoy 2002/12/20
20 dic 2002 - 05:00 AM
