La alta tasa de desempleo es uno de los factores de mayor preocupación ciudadana. Por años se ha acumulado una población desocupada, que, por falta de empleo, está imposibilitada de servirle al país. Con la crisis económica reciente, que ha implicado el cierre de empresas y la fusión de otras, a esa población se han integrado profesionales de distintas disciplinas. Cada vez es mayor el número de jóvenes entre ellos egresados universitarios que no logran incorporarse al mercado laboral. Según la Contraloría General de la República, la tasa de desempleo ha caído levemente, del 14% al 13.2%. Si bien puede haberse producido una disminución, el asunto de la desocupación es grave, sobre todo porque no se observa en el panorama una situación que conlleve a la urgente creación de nuevos puestos de trabajo para reducir el desempleo y el subempleo. En los últimos años se ha registrado una curva hacia abajo del crecimiento económico, y se calcula que este año no cerrará ni siquiera en el 1%. No hay tampoco un ambiente que propicie la captación de inversiones extranjeras, que contribuyan a la reanimación de la economía. Es preciso que la política económica nacional incluya el objetivo empleo entre sus metas, específicamente para el impulso de la actividad exportadora y en sectores prometedores como el turismo, las telecomunicaciones y el transporte.
Hoy por Hoy 2002/11/07
07 nov 2002 - 05:00 AM