Después de muchos años de espera, surge desde la órbita de la sociedad civil una iniciativa concreta para adecuar las normas electorales a la idiosincrasia panameña. Se trata de una propuesta que pretende establecer límites a las donaciones privadas, dejar constancia de la identidad de cada donante y determinar topes a los gastos de campaña, para evitar así el abuso que se comete por parte de candidatos y partidos políticos, quienes invierten sumas exorbitantes en sus campañas electorales. De aprobarse en la Asamblea Legislativa la propuesta, puede resultar un adecuado marco para avanzar en aspectos como la transparencia y financiamiento de los partidos políticos, ya que las actuales reglas permiten que el dinero se introduzca sin control en la actividad política, lo que alienta la corrupción y el tráfico de influencia, y, por ende, resquebraja el sistema democrático. Esto coloca la reforma electoral como una oportunidad para que la dirigencia política muestre su voluntad de cambio y su capacidad para acordar criterios y consensos en torno a grandes cuestiones de interés ciudadano.
Hoy por Hoy 2002/11/05
05 nov 2002 - 05:00 AM
