Desde hace años Panamá viene obteniendo malas calificaciones en distintos ranking, ya sea de corrupción o de transparencia institucional, que son elaborados por entidades internacionales. Y en la clasificación mundial de libertad de prensa, elaborado recientemente por la organización Reporteros sin Fronteras, tampoco nos fue bien. Aunque la metodología y la confiabilidad de este tipo de índices es materia de discusión, es indudable que las percepciones y opiniones de la ciudadanía, y de observadores del exterior, coinciden en estimar que el grado de regulación de los medios de comunicación, detenciones de periodistas y sanciones que se aplican en los delitos de calumnia e injuria son fuente de legítima inquietud. La mala calificación de Panamá es motivo de preocupación moral y tiene efectos prácticos, ya que afecta las decisiones de los inversores. Nuestro vecino Costa Rica obtuvo un puntaje incluso mejor que el de Estados Unidos. No es de extrañar que Panamá esté perdiendo oportunidades comerciales frente a ese país. No solo es el Canal o los puertos lo que cuenta para los inversionistas. Hay otros criterios que influyen para que empresas se radiquen en nuestro país, ante lo cual el Gobierno poca atención presta.
Hoy por Hoy 2002/10/26
26 oct 2002 - 05:00 AM
