Son reconfortantes las palabras de la presidenta Moscoso en el sentido de que vetará cualquier proyecto de ley que restrinja la libertad de expresión, recordando que Panamá vivió durante los años de la dictadura militar constantes avasallamientos a periodistas y cierres de medios. Pero, como reza el dicho, más vale un gramo de acción que un kilo de omisión. Lo fundamental ahora es insistir en que, para que florezca la libertad de expresión, debe promoverse el acceso a la información. En efecto, sin información no hay libertad de expresión y con ello se castra el derecho que tienen los medios de investigar y vigilar la gestión pública. De esto es fácil colegir que en la medida en que se enquisten los obstáculos a la información, como de hecho ocurre en buena parte de las oficinas de prensa y relaciones públicas del Gobierno, se atenta contra la libertad de expresión y la misma democracia. Advertimos esto para recordarle a la presidenta que más que palabras se necesitan hechos, y que debe estar alerta para que no sea sorprendida en otro de sus actos de buena voluntad.
Hoy por Hoy 2002/10/20
20 oct 2002 - 05:00 AM
