El Gobierno ha elaborado un proyecto del Presupuesto General del Estado para el 2003 en el que se propone un nuevo recorte del gasto con el fin de equilibrar las cuentas. No puede olvidarse que la necesidad surge del elevado déficit que muestra la actual administración, causado por la falta de disciplina fiscal y por un importante aumento del gasto público. La situación se complicó, como tampoco puede desconocerse, porque ante la profunda crisis de credibilidad institucional, la sociedad tuvo una fuerte reacción preventiva que se tradujo en la disminución de inversiones que provocó una recaudación menor que la esperada. Lo importante ahora es controlar la inclinación compulsiva de funcionarios y allegados al gobierno por gastar lo que no se tiene en caja; aprobar el Presupuesto, que ha generado una fuerte expectativa entre los sectores productivos por aquello de las nuevas leyes de tope de gasto y deuda pública, y evitar demoras en alguna instancia legislativa. De no hacerse así, se reforzaría la incertidumbre existente sobre la situación de la economía nacional y provocaría una mayor retracción de las inversiones, lo que daría una estocada final a la posibilidad de una recuperación.
Hoy por Hoy 2002/09/29
29 sep 2002 - 05:00 AM